Music

La historia de Charly Danone (III): H-NRG Vs Italo Disco

Conoce cómo Charly Danone saltó del H-NRG al ITALO DISCO en plena efervescencia de la modernidad ochentera.
Antes de contaros la siguiente entrega de las aventuras musicales de Charly Danone, debéis saber que el High Energy irrumpió en el panorama musical español de los primeros años 80 como un soplo de aire fresco. Este novedoso estilo encajaba perfectamente con los cambios vertiginosos que la sociedad española estaba viviendo. Especialmente los jóvenes, España estaba hambrienta de modernidad, de libertad, de frescura, de romper los esquemas.

En ese sentido el High Energy cumplia con las espectativas. En primer lugar era una música complemente electrónica —algo absolutamente innovador en la época— y frecuentemente relacionada con la temática tecnonógica, robótica o ciencia ficción; temática que, como es sabido, arrasó en esos primeros años de la década. En segundo lugar, estos temas se asociaban a un nuevo tipo de sensualidad oscura, de látex, de tonos grises, con cantantes frecuentemente convertidos en objeto de consumo. Todo un concepto completamebte rompedor comparado con la estética edulcorada tipo Pecos o Camilo Sesto.

Con estas características no es casual que el High Energy o H-NRG se convirtiera en uno de los estilos característicos de la comunidad gay de la época.
En este contexto, Charly grabó su Ain’t Got A Chance disfrutando del éxito en su momento y constituyendo hoy un clásico para los amantes del H-NRG, con divertidas anécdotas, como ya os hemos contado en los post anteriores.

Después de la gira, en el 86 llegó la oportunidad de que Charly grabara un segundo single, Ed Io ti Trovero, de nuevo con la discográfica Blanco & Negro. Ello constituía un verdadero éxito en la época, y más en el mundo de este tipo de música, plagada de artistas y grupos efímeros, frecuentemente de usar y tirar.

El día de la grabación Charly comenzó a cantar con esa voz ronca y robótica High Energy que tanto trabajo le costó lorar para Ain’t Got A Chance, y que levaba empleando durante dos años de conciertos. Allí estaba Felix Mangione, el dueño de la discográfica, que interrumpió la entusiasta interpretación de Charly para preguntarle, con sus manos en la barbilla y su aspecto trajeado.
—¿Pero qué haces?
—Pues cantar— Contestó Charly
—¿Pero, porqué cantas así? Eso es del 84 y estamos en el 86. El High Energy está muerto, y como mercenarios del producto ahora nos debemos al Italo Disco. Y en el Italo disco debes cantar con tu voz, como tú eres
Charly Danone en plena atuación vestido a la última moda en la más rabiosa modernidad de principios de los 80
Félix le estaba transmitiendo a Charly, de forma poco poética pero efectiva, el cambio que supuso el Italo Disco, en el que las voces impersonales, robóticas o rasgadas daban paso a unas entonaciones melodiosas, más románticas, como el clásico Dolce Vita de Ryan Paris. Otras veces el Italo disco se relacionaba con un mundo lujoso, de deportivos, trajes y mansiones de vegetación exuberante, precursoras del apasionate mundo estético y musical de Miami Vice ya de finales de los 80.
El caso es que las escuetas indicaciones de Mangione fueron efectivas, porque desde ahí la grabación vocal resultó fácil y gustó. El resultado, de nuevo, es un clásico, y tuvo mucho éxito en su momento. Ello sucedió también porque disfrutó de mayor promoción que el tema anterior, incluyendo grandes medios como Los 40 Principales o la Cadena Ser. Hubo semanas en los que Charly de dedicó a realizar entrevistas, frecuentemente junto a otros grupos de la discográfica como Daydream o Squash Gang.
 
Esperando a la próxima entrega de estas aventuras, os dejamos con el clásico Ed Io Ti Trovero.
 
¡Que aproveche!
,