Music

Los héroes del Italodisco en España (i)

De cómo el High Energy evolucionó al Italodisco inundando las pistas de baile de toda España
David Lyme partiendo la pana
Y de pronto, en el 86, y casi nada más nacer, el high energy hispano mutó al italodisco, bajando de revoluciones, tornándose romanticón y —si cabe— muchísimo más hortera, primándo más el sex appeal de sus intérpretes, y cambiando la estética futurista por otra frecuentemente cuajada de lujo y glamour —lujo y glamour según el concepto de la época, claro. Eso si, tranquilos, el nivel de inglés de los cantantes patrios no cambia y mantiene ese enternecedor  toque spanglish tan característico.

Tal y como nos narra El Canon Italo, si tuviéramos que elegir al auténtico símbolo del Italodisco español y la estrella más rutilante, el rey de las pistas, este sería, por derecho propio, David Lyme. El apuesto David -en el DNI Jordi Cubino-, poseía formación como cantante de ópera, aunque su carrera como galán Disco no se benefició demasiado de estas enseñanzas, y quizá hubiera aprovechado mejor el tiempo asistiendo a algunas clases de inglés, materia en la que, como la mayoría de sus compañeros, estaba verdaderamente pez.

                  El bueno de David tuvo 3 años verdaderamente potentes, entre 1985 y 1987, donde sacó sus mayores éxitos: “Bambina” y “Let´s Go To Sitges” –pelotazo megagay que David siempre interpretaba con especial emoción-  en el 85; “Playboy” y “I Don´t Wanna Lose You” en el 86; y “Bye Bye My Amor” en el 87. En 1986 muchas de estas canciones se reunieron en el único álbum de su carrera Like A Star, donde alternaba temas de Sabadell Sound con baladas al estilo Glenn Medeiros –para los más jóvenes, un zángano romántico que por aquellos días hacia suspirar a las adolescentes y pre pubescentes-. Atención, porque esto no es ninguna tontería: David Lyme fue el único representante del Italodisco en sacar un LP completo en aquellos días. Como tampoco es ninguna tontería que el propio Lyme compusiera algunas de sus canciones –como “Bambina”, tema en el que, además, contaba con la colaboración vocal del mítico Silver Pozzoli-. En estos días de fama y oropel trascendió las listas de éxito españolas, y se coló en las de medio mundo, además de actuar en sitios tan insospechados para un vocalista de Italo como Japón o Corea.
Pero todo lo bueno se acaba. En vista de que David Lyme ya no daba más de sí, Jordi Cubino decide desprenderse de su alter ego y centrarse en su carrera como compositor, cosa que no le fue nada mal: creó un buen puñado de canciones para campañas publicitarias de éxuto.  También compuso canciones para cine, principalmente en películas de animación y/o infantiles. Ya en la década del 2000 es requerido por sus antiguos compinches en Max Music –ahora en Vale Music-, para que escriba un tema para un artista emergente, que despuntaba en un concurso televisivo de nueva creación. Así, el otrora conocido como David Lyme  compuso un “Corazón latino”, con el que otro David, de apellido Bisbal saltó al estrellato.
Al comprobar que David Lyme hace que Max Music ingrese más cash de la que puede contar, la discográfica decidió poner en juego un segundo galán, pero la apuesta no les salió igual de bien. Alan Cook –Xavier Carbó en el DNI- tuvo únicamente un par de éxitos. “Do You Want To Stay To Me” fue el primero. Compuesto por los hermanos Soler en 1985. En 1986 salió “Bad Dreams”, su segundo sencillo, en el que su sonido se endurecía un poco, anticipando un cambio de estilo. Después sacó otro par de temas “Running Away” y “I Need Somebody To Love Tonight” –de 1987 y 1988, respectivamente-, que no tuvieron la misma repercusión.
Con el tiempo, Blanco y Negro Music acabó ganando la batalla a Max Music. Perduró en el tiempo hasta nuestros días, e incluso acabó comprando el catálogo de Max a finales del siglo pasado. Paradójicamente, en los 80 Blanco y Negro no podía hacerle sombra a Max Music. Su serie Bolero Mix no vendía ni la décima parte de lo que vendía cualquier entrega de Max Mix. Lo mismo ocurrió con los artistas de la casa. A pesar de que el primer tanto se lo marcó Blanco y Negro con Jules Tropicana, les fue imposible repetir el éxito del trio, y en la época en la que el Sabadell Sound pegaba fuerte, no tenían a nadie capaz de compararse con David Lyme, de Max. Quizá Daydream fueran el grupo de Blanco y Negro mejor posicionado para esta supuesta competición por el cetro del Italo español.

Daydream fue un trio formado por las hermanas Irene y Mónica Cesar, y por Pedro Morales.  Irene y Mónica resolvían la parte vocal, mientras se marcaban unos apañados pasos de baile directamente sacados del New Romantic –ya saben: saltito para adelante, saltito para atrás, y los brazos haciendo el molinillo-. Incluso su imagen nos recuerda a los patrones que instauraron bandas del tecno internacional, como Human League: una rubia, cardado criminal y faldas vaporosas; pelo moreno, corto, e imagen andrógina la otra. Mientras, Pedro Morales se sitúa en un segundo plano, como instrumentista del grupo, pero esto no le impide renunciar a cierta coquetería, lo que le lleva a lucir una coletita de lo más fardona.  Daydream sacaron únicamente tres temas al mercado: “In The Nigth” -1986-, “Crazy” -1987-, y “Baby Baby” -1988-, y los tres fueron compuestos por Irene Cesar. De los tres sencillos, el más recordado es el primero, “In The Night”. La instrumentación, composición y arreglos son tan simples que se diría que eran discípulos de la Bauhaus, llevando al absurdo aquello de “Menos es más”. Pero estos detalles pueden considerarse sofisticados si nos fijamos en la letra, extremadamente naif -incluso para la época y el estilo-, e interpretada con el inglés más pésimo escuchado en lustros. Sorprendentemente, la combinación hace que el tema sea altamente adictivo y se haya convertido, por derecho propio, en uno de los clásicos del Italodisco.

                  Disfrutemos ahora de un animado playback del trio, acompañado de una coreografía la mar de entretenida:
En una próxima entrega hablaremos de muchos otros hérores del Italo Español, algunos efímeros, como Bíceps, Latin Rose, Marce, Mata Hari, Tokio, y otros de mucho mayor recorrido y predicamento como Iván, que jugaba en otra liga. Y, por supuesto, hablaremos de Charly Danone, que se marcó un temazo Italo de esos que hacen historia. ¡Nos vemos el próximo martes de los 80!